Nickname:
Ubicación:
Chile
Católico, padre de familia y abogado. Aficionado de los juegos de rol, la ciencia ficción e internet.
Bitacoras:
Sitios:
En espera:
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 27 de julio de 2005
El divorcio es, en este sentido, peor que la poligamia, porque, si el hombre quiere a otra mujer, al menos la poligamia le obliga a mantenerlas a ambas, y generalmente concede un lugar de privilegio a la primera mujer. El divorcio en cambio, permite al hombre simplemente enamorarse nuevamente, dejar a la mujer que le entregó los mejores años de su vida literalmente botada y dedicar todos sus recursos a la persecusión de un nuevo amor ("rehacer la vida" le dicen los sinvergüenzas, y no es más que tomar la miel y botar el envase).
Económicamente hablando, esto es desastroso para la mujer, porque normalmente en una relación de pareja la familia en su conjunto ha invertido en potenciar a aquel miembro que es económicamente más rentable y ese es generalmente el hombre. El divorcio entonces, representa la pérdida de todo el esfuerzo de la mujer, prácticamente sin compensación a cambio.
Lo único que se me ocurre pensar es que las y los feministas, cuando hablan de defender los derechos de la mujer, se refieren a un solo tipo de mujer: Claudia Schiffer, es decir, una mujer bella, joven, saludable, adinerada, con carrera, sin hijos y sin compromisos.
El cristianismo, en cambio ha sido la tendencia que más a contribuido a lo largo de la historia a dignificar a la mujer. Ya en el antiguo testamento se decía (Mal 2:13-16):
13 Y esta otra cosa hacéis también vosotros: cubrir de lágrimas el altar de Yahveh, de llantos y suspiros, porque él ya no se vuelve hacia la oblación, ni la acepta con gusto de vuestras manos.Esta es la enseñanza cristiana y la verdadera defensa de la dignidad de todas las mujeres.14 Y vosotros decís: ¿Por qué? - Porque Yahveh es testigo entre tú y la esposa de tu juventud, a la que tú traicionaste, siendo así que ella era tu compañera y la mujer de tu alianza.
15 ¿No ha hecho él un solo ser, que tiene carne y espíritu? Y este uno ¿qué busca? ¡Una posteridad dada por Dios! Guardad, pues, vuestro espíritu; no traiciones a la esposa de tu juventud.
16 Pues yo odio el repudio, dice Yahveh Dios de Israel, y al que encubre con su vestido la violencia, dice Yahveh Sebaot. Guardad, pues, vuestro espíritu y no cometáis tal traición.
Categoría: Matrimonio | Comentarios (0) | Referencias (0)